Milei, Latinoamérica y un cambio generacional
Originalmente publicado en: LA PRENSA Nicaragua
«Estamos soñando despiertos», es como muchos describen la victoria de Javier Milei en el balotaje para la presidencia argentina, considerando que es un outsider con un partido creado recién hace dos años. Lo sorprendente no es solo la forma, sino también el contenido, ya que es el primer presidente liberal libertario en la historia global. Muchos consideran que Milei está a punto de ser un experimento de gobierno, pero olvidan que ya fue un experimento electoral. Ha demostrado que las ideas anti-establishment pueden ganar elecciones en potencias regionales. La democracia argentina se ha mostrado robusta, un punto a favor para la nueva formación de La Libertad Avanza.
¿Cómo impacta su elección en Latinoamérica? En primer lugar, rompe con la ola rosa liderada por Lula da Silva, Gabriel Boric, Gustavo Petro y AMLO; incluso las posturas de Lula y Petro se han mostrado poco cooperativas con la Argentina de Javier Milei, siendo posible que sea un revés en su política exterior regional. No solo la izquierda tiembla, también la derecha pálida que tuvo la hegemonía regional hace unos años y su fracasado grupo de Lima, liderado por personas como Iván Duque, Sebastián Piñera e incluso el mismo Mauricio Macri. Estas formaciones conservadoras y complacientes con el socialismo no solo se mostraron ineficaces sino también opacadas por una nueva corriente de derecha liberal (y libertaria).
La victoria del joven Daniel Noboa en Ecuador, quien se autoproclama liberal, y Santiago Peña en Paraguay que propone la reducción de la inflación y la inseguridad, así como el gobierno de Lacalle Pou en Uruguay que ha establecido consensos internos en el país proponiendo políticas liberales como la reducción de impuestos, demuestran una clara tendencia hacia algo distinto a lo que la narrativa de los medios internacionales nos presenta.
Hay 4 puntos que se repiten en todas estas formaciones: la reducción de la inflación, la lucha contra la inseguridad, la reducción tributaria, la introducción de candidatos jóvenes y outsiders de la política. Esto ha permitido marcar una nueva identidad a la derecha regional, a la cual podemos agregar la lucha contra la casta política o el establishment y la corrupción, así como los señalamientos fuertes a las dictaduras de Nicaragua, Venezuela y Cuba liderados por Pou.
Esto es parte de lo que muchos calificaríamos como un cambio generacional. Trae nuevos paradigmas de la actualidad y revive antiguos emblemas de los libertadores latinoamericanos, olvidados por la casta política populista y conservadora que viste de derecha en nuestras naciones. Esta tendencia podría mantenerse solo si se mantiene la coherencia, se impulsa la lucha contra la corrupción, se abre el comercio regional y se genera un verdadero desarrollo.
Para esto se necesitará de un país plataforma interesado en este objetivo y un liderazgo fuerte, un rol que Javier Milei podría cumplir. Es así que quisiera recordar, que no importa cuántos martillazos des a la madera si no das el último, el que permita ensamblar una estructura sólida y creíble para el proyecto humano capaz de comprometer a esta generación.
Ese es el papel que juega María Corina Machado en Venezuela. Su hipotética participación en comicios generales y su eventual victoria no solo derrocarían una de las mayores dictaduras de nuestra América, sino que también marcarían el rumbo final de la derecha regional. Libertad, orden y desarrollo. Confiemos en Dios que así sea.
